ANTONIO JOAQUIN DUBE DE LUQUE

Antonio Joaquín Dubé de Luque nace en Sevilla el 23 de diciembre de 1.943, en la calle Fernández y González, nº 12. Antonio, su padre, aunque profesionalmente fue jefe de contabilidad y caja de las manufacturas de corcho Armstrong, había cursado los estudios de Bellas Artes en la especialidad de pintura, razón por la que intentó encauzar la vocación de su hijo hacia esta rama del arte. Sin embargo, éste, de forma imprevisible, se inclino por la imagineria.

Antonio Joaquín Dubé de Luque cursó estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla, en la calle Zaragoza y, una vez terminados éstos, en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sevilla. Sin embargo el artista se declara autodidacta en el campo de la imaginería. Le interesa especialmente la obra de Juan de Mesa, al que considera el gran escultor de las cofradías. Dubé procura que sus imágenes inviten a los fieles a la oración, que sean receptoras y transmisoras de los sentimientos humanos hacia la divinidad; por ello sus esculturas están impregnadas del espíritu barroco, pero morfológicamente intentan aportar siempre algo nuevo.

Y surgen los trabajos relacionados con las cofradías, siendo la restauración del anterior grupo escultórico de La Cena y el retallado y modelado de la Virgen de la Soledad, Titular de la hermandad de Los Servitas y obra del taller de Castillo Lastrucci, los primeros con relevancia, continuando esta labor con las Vírgenes de La Candelaria, Ntra. Sra. de los Ángeles.

Pero su obra no se detiene en este punto, sus dotes como cartelista (Coronación Canónica de la Virgen de la Encarnación y portada de los boletines de la Hermandad Servitas) y sus diseños (proyecto de la Urna para el Cristo Yacente del Santo Entierro, pasos de misterio, palios) le convierten en un artista múltiple y polivalente que ve como su obra se extiende por Andalucía, Extremadura, Islas Canarias e incluso cruza el Atlántico para llegar a las Américas.

En todas sus tallas encontramos un sentimiento común que da un carácter único a su obra: esa mirada que enfoca hacia el interior del alma, trascendental momento que conjuga el pensamiento de un futuro alentador con el dolor de su presente: La Pasión.

Antonio Dubé de Luque, escultor, pintor, diseñador de orfebrería, bordados y pasos. Hermano Mayor. Según sus propias palabras, tiene como actividad profesional más cercana a lo religioso la de ser «cofrade», siendo este el motivo principal por el que pierde horas de sueño dedicado al arte sacro.
La obra de Antonio J. Dubé no se queda en la escultura religiosa, son multitud de campos los que abarca desde la pintura, con realización de retratos, bodegones, paisajes, miniados y cartelería. Destacar el lienzo que presidió el Altar erigido en Sevilla en 1982, para la Beatificación de Sor Ángela de la Cruz, por su S.S. el Papa Juan Pablo II.

El 7 de noviembre a la edad de 75 años (23 diciembre 19432019) ha fallecido Don Antonio Joaquín Dubé de Luque, artista sevillano que nos ha dejado un gran legado, siendo reconocido como uno de los más importantes imagineros del siglo XX, tras una larga enfermedad ha muerto en el Hospital Virgen del Rocío de la capital hispalense.

Estos son los trabajos realizados para nuestras Hermandades:

  • A mediados de los 80 realiza el primer trabajo para La Línea, diseñando las caídas de las bambalinas del paso de palio de la Virgen de la Amargura, siendo las actuales copiadas su formas de las originales diseñadas por Dube.
  • 1992 Bendición Jesús en la Oración en el Huerto y María Santísima del Amor y Rosario
  • 1993 Bendición Ángel del misterio de la Oración
  • 1994 Comienza a diseñar el palio de la Virgen del Amor, posteriormente el del paso de misterio y de otros enseres y bordados de la Cofradía de San José
  • 1994 Restauración María Santísima de los Dolores
  • 1995 Comienza proyectos para la Cofradía del Martes Santo, parihuela con la que procesionaba los primeros años, Cruz de Guía, faroles, ciriales y paso del Señor de las Penas que actualmente está en proceso de finalización
  • 1996 Bendición Nuestro Padre Jesús de las Penas
  • 1996 Restauración de Nuestra Madre y Señora en su Soledad