VOLVERÁ

Y la luz dio la venia
al estallido en flor del azahar
como siempre, como de costumbre
fiel a la cita de los recuerdos
como estaba fijado en ese reloj
que mide la altura del sol
cuando se esconde,
ese que marca el tiempo al revés
y busca en la luna , su luna
el orbe plateado de Nissan.
(Venía como viene siempre,
hasta que dejo de venir
para volver a empezar.
No habíamos llegado
a saborear las mieles
las de la primavera templada
cuando las usamos como ungüento
para los quemazones del alma
como bálsamo para unas heridas
que no vinieron de la mano
de un cielo negro y sombrío.
Venia como viene siempre,
hasta que dejo de venir
para volver a empezar)
Volverán a abrirse las puertas de cielo
requiebro metálico de sus hojas
cerrojazo que corta el aliento
que para el tiempo y despoja
Volverán las cruces de guía
a cruzar el dintel de los corazones
a seguir los pasos que un día
no enseñaran nuestros mayores
Volvereis a vestir en sagrado rito
los antiguos ropajes del muelle
a ceñirse en el oficio mas bendito
y pasear la gloria del rey de reyes
Volverá el sonido insondable
del acero vertical de mando
trueno que desgarra y rompe
el silencio inerte de la oración
que si se trata de ir al cielo
aquí, vamos al cielo con Dios
Volverán los alféizares de madera
a proclamar tu gracia
viejo papel donde la palabra

se hace presa,
donde oscila, se detiene y pesan
los renglones torcidos
del que en un huerto apresan.
Volverán las notas y melodías
a seducir los oídos inquietos
a marcar el compas de esa danza
de bambalinas sobre el varal
y volverán las partituras de pureza
a llenar esos pentagramas
en el mar de tu grandeza
Volverán, los besos de las plegarias
a acurrucarse en la tez
de tus manos soberanas
las rodillas a posarse en los mármoles
los caminos de este Gólgota interminable
las noches de tabaco y café
tertulias de abrazos sinceros
con su “mijita» de guasa
y lenguas afiladas en la piedra
donde el de Nazaret hunde su mano.
Volverán el silencio de la plata
los aromas del linaje real
a fundirse en la comunión
de una ceremonia ancestral
Volveremos a ver,
largas filas de llamas nazarenas
en el milagro serpenteante
de la espesura de los capirotes
esos que abrochan el vidrio de las pupilas
al manantial para que brote
el oleaje espumoso del incienso
lejana dibuja tu silueta
a contraluz sobre el lienzo
de los azules, rosas y violetas
el sollozo de la cera cansada
que viene tarde de “recogía”
un niño se duerme en la acera
y otro ya sueña con que llegue su día.
Y Volverás a ver su cara,
la niña del viejo barrio ,
la cruz en el mapa
que no encontramos
la niña de rostro sereno
que parece ,no alcanzamos,
que si hay una fuente
que recoja lamentos y oraciones
tiene la blancura de su piel
la respuesta a esta solitud
nacarada fragilidad en tu nombre

mi niña de la Salud.
Salud para los enfermos,
Salud para los que trabajan sin cesar
Salud para volver a empezar
como las golondrinas del poeta
si la fe no se pierde
todo lo demás… volverá.

Jesús Luque Cáparros.

Semana Santa 2020

Autor: Jesús Luque Caparros
Joven Cofrade pero desde niño vinculado a la Semana Santa, Capataz del Misterio de Oración, del Perdón y de la Virgen de la Soledad, fue pregonero juvenil, destacando en escritos y colaboraciones en revistas y publicaciones de Hermandades.
11 de abril de 2020, 19:48