FRAGMENTO PREGÓN A LA INMACULADA

Decían que Luis Ortega Brú era agnóstico y que no creía ni en Dios ni en la Iglesia.

Y yo me pregunto, ¿Cómo una persona con esa forma de pensar pudo realizar tan maravillosas imágenes?

Quiero creer que Luis, en esos momentos de inspiración, tuvo que ver a la Virgen, no tiene otra explicación. Porque nada más contemplarla te convences de que Ella debe de ser, es así, como la plasmó el genial imaginero Sanroqueño. Con su carita de niña madurada prematuramente con tan alta responsabilidad, con su mirada altiva y orgullosa de ser la criatura más limpia y virginal que jamás haya existido, sus manos  juntas en permanente oración intercediendo por nosotros. Su majestuoso ropaje al viento que lo abre para cubrirnos a todos de su bendito amor.

Otro artista de la tierra, D. José Cruz Herrera, la plasmó en el lienzo que hoy tenemos la suerte de contemplar en este Santuario. Con sus rasgos habituales de mujer del sur, como gustaba pintarla a nuestro querido y admirado paisano.

Y al igual que estos dos grandes artistas, durante siglos, la Virgen Inmaculada ha sido modelo ideal para innumerables escultores, pintores, escritores…gente que han visto en Nuestra Santa Madre la obra perfecta de la creación y, como tal, debía de ser dada a conocer a través de las obras de arte, cuando los medios de comunicación actuales no existían y el pueblo aprendía a través de las imágenes que se podían observar en iglesias y conventos.

Muchas de estas imágenes por desgracia, hoy en día, no están entre nosotros debido a la “desmemoria histórica” de quienes quieren dar a entender que ellos fueron las únicas víctimas y que nadie más sufrió en aquellos años de horror, olvidando la cantidad de iglesias, conventos y lugares santos que fueron profanados y destruidos y los innumerables religiosos, religiosas y laicos que fueron sacrificados por el simple hecho de ser sólo eso, personas dedicadas a la fe cristiana.

Quiero rendir un sentido homenaje esta noche a todos esos grandes olvidados en tiempos en que vemos a diario, cómo se mancilla el nombre de Dios y se ridiculiza a nuestra fe por parte de individuos que luego exigen una libertad de culto y pensamiento que ellos pisotean constantemente.

Pero desde aquí les digo que, como hace María con nosotros, les responderemos con las manos abiertas y una sonrisa, demostrándoles que amamos a nuestro prójimo a pesar de que éste nos responda con violencia. Como dijo San Maximiliano Kolbe :

“¿Por qué los católicos tienen que ser tan pusilánimes en defender su fe, cuando los enemigos son tan audaces en atacarla? ¿No poseemos nosotros armas más eficaces que ellos, el cielo y la Inmaculada?”.

Mirad hoy, resplandeciente,

a la Reina celestial.

mirad cómo tiembla el mal

y se esconde la serpiente.

Vestida de sol ardiente,

la luna por pedestal

y, cual corona nupcial,

doce estrellas en la frente.

Es la Sierva y la Señora.

la Virgen profetizada,

del sol naciente la aurora.

Viene de gracia colmada,

pues su Hijo, en buena hora,

quiso hacerla Inmaculada.

Eduardo J. González Gómez de la Mata

Autor: Eduardo González Gómez de la Mata
Cofrade y cristiano comprometido, amante de la Semana Santa y de todo lo que a ella la rodea, pregonero, exaltador, costalero, capataz, Hermano Mayor de su Cofradía de la Esperanza, formó parte de la junta permanente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías
22 de septiembre de 2016, 19:07