SIMPLEMENTE 8 DE DICIEMBRE

En la primeras horas del alba , cuando ese color azul celeste del cielo comienza a ganarle la batalla al plutónico azul nocturno que agoniza a cada minuto que pasa y los rayos del astro rey se alojen sobre ese tapete universal dibujando interminables cenefas doradas como si de un techo de palio se tratara, la ciudad se levanta de su letargo con esa sensación , con ese cosquilleo en el estómago cual adolescente hechizado por el embrujo del amor, de que agazapado bajo el disfraz de la normalidad ,el día esconde un duende especial que no logra encajar.

La ciudad  se ha levantado ataviada con sus mejores galas, ha cambiado sus balcones desnudos y vacíos por mantones de colores tan navideños como el rojo, el verde…

             Inmaculada Concepción

Inmaculada Concepción

Ha cambiado sus calles poco transitadas por un continuo ir y venir de familias arregladas para la ocasión , cambia los barrios por el centro , ha dejado a un lado la soledad arquitectónica  de cualquier rincón del hogar para transformarlo  en la recreación miniaturizada del lugar donde nació  nuestra fe cristiana, ha decorado sus mesas del comedor con el cuarteto ceriferario del adviento o con el escarlata del pascuero y  sustituye la neutralidad de la luz banca por la sugerencia de un arco iris de luces artificiales .

La mañana sigue avanzado hacia su ecuador y toda la actividad neurálgica  de la ciudad se centra en una única plaza , en un único santuario donde el silencio ha dejado paso a la oración colectiva  y al incienso, donde se encuentra Ella, la mujer que de la gubia de ilustre maestro sanroqueño naciera, no ocupando su legítimo trono dorado que le otorga el patronazgo de la ciudad ,sino en sus andas itinerantes escoltada por cuatro guardabrisas plateados como el color del mar en esa misma mañana de invierno y el blanco radiante de  las flores que son como peticiones de sus fieles mas devotos.

Solo faltan unos minutos para las doce de la mañana y la multitud se agolpa a las puertas del santuario, el silencio es el telón de fondo  que tañe toda la escena …solo faltan unos segundos , en la lejanía se escuchan el incesante rachear de los costaleros y las voces de mando de su capataz que , como cada año, nos la bajan del cielo por unas horas… ya asoma al dintel de la puerta …el silencio y la quietud reinante son rotas  por las palmas y los vítores de un pueblo que la aclama junto con los primeros acordes musicales.

En las dos horas siguientes toda la ciudad se transformara en una fiesta itinerante que ira tras los pasos de Ella , fiesta que desembocara en el lugar sagrado que comenzó…su santuario y será allí cuando mirando su portentosa figura , sus ojos de madre celestial la ciudad logre darse cuenta del porqué de este día , logre conocer la respuesta a esa sensación que la embriagaba desde las primeras horas del alba , la ciudad ya no cavila , siente , la ciudad ya no duda , afirma…Afirma que el día ocho de Diciembre  hará acto público de catequesis y afirmación que la patrona de este bendito pueblo, es y será, la Inmaculada Concepción.

Jesús Luque Caparros.

Autor: Jesús Luque Caparros
Joven Cofrade pero desde niño vinculado a la Semana Santa, Capataz del Misterio de Oración, del Perdón y de la Virgen de la Soledad, fue pregonero juvenil, destacando en escritos y colaboraciones en revistas y publicaciones de Hermandades.
22 de noviembre de 2014, 1:00